Que dulzura tener
un testigo del camino,
saber que todo lo vivido
no ha sido solo un sueño,
sino experiencias atesoradas
en el corazon de la
compañera amada.
Sin ti, mi vida seria solo
un reloj sin manecillas,
un tiempo sin recuerdos,
una historia sin protagonista.
Y es que mi vida encuentra
su tiempo en el tuyo.
Mis ojos se reflejan
en el brillo de tu mirada, en
la alegria de tus pensamientos,
en los secretos de tu intimidad.
Gracias doy a Dios por cada
una de sus maravillas,
por el cielo, por sus colores,
por las flores, por los recuerdos.
Pero no te niego, que de lo mas
profundo, doy gracias por ti,
mi compañera amada.
Pablo Roman Caballero
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